Hace pocos días retumbo la noticia que indicaba que el concejal Margara abandonaba el Bloque de Juntos por el Cambio que, a escasos año y medio de llegada al gobierno, acompaño al Intendente Tacetta en su llegada a la Intendencia.
Al margen de si la Banca corresponde al Partido o a la persona que lo ocupa (largamente discutido por la Doctrina y sus diversas interpretaciones), lo cierto es que muchas de las ordenanzas que se han aprobado en los últimos tiempos y que han llevado a un “desgaste” prematuro del Gobierno Municipal, ha sido aprobado por los concejales oficialistas en “PLENO”.
Esto ha derivado en un malestar general de la sociedad, como por ejemplo en el caso de la Ordenanza referida al Régimen de Promoción de Inversiones Turísticas como ya lo hemos comentado, que, por más que se esmeren en presentarlo y recontra-remarcarlo como un impresionante avance en materia turística, la percepción gral. de la sociedad dista mucho de esa impresión. La visión general se inclina por la creencia de que, más allá de que se trata de grandísimos beneficios en favor de pulpos superpoderosos (que persiguen grandes negociados), habría también devolución de favores, además de criticarse la participación de funcionarios provinciales en su promoción, cosa que no está del todo clara.
Todo esto, además de pagos millonarios criticadísimos por viajes, estadías, Agencias de Promocion Turistica etc. que retumbaron en los medios y que derivo en hasta denuncias penales, ha generado en el Intendente la necesidad de salir a dar explicaciones de todo tipo. Es de suponer el malestar general que habría por parte del mismo Intendente en estas horas.
Pero volviendo al tema principal, referido al tema de si es reprochable o no alejarse del Bloque en este momento, a prima facie pareciera que es un acto de heroísmo. Se trataría de una decisión que implicaría “plantarse” por parte del concejal, en respuesta a una serie de medidas o comportamientos por parte del Ejecutivo y algunos concejales con los que no se está de acuerdo.
Pero la pregunta es… ¿AHORA?
¿Luego de que ya le aprobaron todo?
¿No se trata de “sacar la cola” cuando las papas queman?
¿No hubiese sido más sano no aprobarle las cosas en las que no se estaba de acuerdo y hacerlo público para mostrar la convicción de que por más que se es parte del mismo espacio no se comulga con determinadas ideas?
La verdad es que el Gobierno de Tacetta no es el Gobierno que hubiese querido para Esquel. No porque tenga una cuestión personal contra él, porque de verdad que no la tengo. Sino porque he visto como se manejaban en el Gobierno anterior en muchísimos temas de interés gral., cosas que no compartía y que lo he hecho público innumerable cantidad de veces.
Pero tampoco parece razonable que, habiendo decidido acompañarlo después de haberse tomado un tiempo bastante prudencial para conocerlo (porque el concejal fue funcionario del ex Secretario coordinador con superpoderes antes de llegar a ser Intendente), ahora se lo abandone aprovechando esta ola de críticas que claramente está deteriorando su gestión.
Esto es lo más parecido al “Chacho” Álvarez. Y en política se paga. MAL.
En definitiva, lo más sensato parecería quedarse y plantarse. Criticarlo. Marcar posición y, si eso conlleva un enfrentamiento hacerse cargo, pero no abandonar la LEALTAD. Porque hay que hacerse cargo de haber elegido mal si es que la política llevada adelante no se condice con lo esperado. No solo los ciudadanos/as debemos hacernos cargo de haber metido la pata. Los FUNCIONARIOS PUBLICOS Y REPRESENTANTE ELEGIDOS TAMBIEN.
Todo esto al margen de la calidad de persona del concejal, que nobleza obliga, se trata de una buena persona y de reconocida trayectoria personal y familiar, en el mundo de la política. Solo es una mirada política. NADA PERSONAL…
FUENTE DE LA FOTO DE PORTADA: RED 43.-