En nuestro programa No. 36 dialogamos con Juan Carlos Ledesma, el propietario del campo de Tulipanes.
Hicimos un repaso desde los orígenes del emprendimiento. Abajo un resumen de la entrevista.
EMPECÉ EL PROYECTO SIENDO MUY JOVEN: “Empecé a los 26 años. Pero a los 23 llegué a ese campo. Soy cuarta generación en esa tierra. El campo era de mi bisabuelo y después de mi abuela. A los 75 mi abuela decidió jubilarse y le da a cada uno su pedazo de tierra (en este caso a mi madre). Ella quería vender pero yo no queria. Yo soñé con eso toda mi vida y quería terminar mis días ahí.
NO QUERÍA CRIAR VACAS: “Siempre se escuchaba que un metro de mostrador dejaba mas que un campo. El bolichero andaba en cero km y los chacareros a dedo. La ví a mi abuela siempre manejarse en colectivo y el carnicero vivía mejor. Dije que aca había que romper paradigmas”.
MIS PADRES EN EL Jardín TENIAN ALGUNOS TULIPANES: “En Esquel pasaba por alguna casa y veía tulipanes, los miraba y me parecían increíbles”.
LOS PRIMEROS BULBOS SE LOS COMPRE A RENÉ EGGMAN: “Para mi era un semi Dios don René, estaba haciendo un trabajo maravilloso y hermoso por donde lo mires. Le compre los bulbos y le pedí un poco de info al respecto. Pero no podía decirme nada porque tenia nietos que iban a seguir con esta actividad. Después la Provincia trajo un contenedor de bulbos y ahí intente conseguirlo pero no lo logré. Lo que si aproveché fue un técnico holandés que venia 3 o 4 veces al año a capacitar a los productores”.
MI SUEÑO AUN NO LO PUDE CONCRETAR: “lo que yo quería era exportar bulbos a Holanda, me encanta el Comercio Internacional. Pero el primer contenedor tuvo problemas, fue compartido, el segundo ya lo hicimos nosotros y me hice exportador (me agarra el corralito y no vi un peso).
RECONVERTIR LA ACTIVIDAD AL MERCADO INTERNO: “Queríamos seguir haciendo tulipanes y no otra cosa. Empezamos a traer nuevas variedades de afuera y tener un catalogo amplio para el mercado interno. Saltamos de 10 a 27 variedades. La gente ya lo veía desde la ruta y entraba”.
DOS INTENTOS DE IMPULSO: “Llego el primero con mi amigo Alberto Williams en Turismo (2012) empezamos a cobrar un acceso. Era mucho trabajo. Había quejas por el cobro. Pensé que el turismo por ahora no era la veta y lo suspendí por un par de años. Después me encontré con Luis Simeoni un amigo (hijo de YIYO), que tenia una boletería para el catamarán y me la prestó. Ahí cambió todo, me veían adentro de la boletería y nadie discutía nada. El primer año entraron 300 personas. El segundo año 600. El tercer año 1200 y allí empezó a aumentar”.
EL PUNTO CULMINANTE: “El tercer año nos marcó que pintaba bien. Pero el año increíble fue el 2019. Ahí nos dimos cuenta. El de Pandemia fue malo pero aún así llegaron 3000 personas. Y después de Pandemia también fue bueno, no se encontraban cabañas”.
IVAN DE PINEDA ME LO DECIA: “Bueno Juan, vos sabes lo que es esto?. Tenes idea de lo que has logrado? El decía que en reuniones de amigos me querían hacer una autopsia. Es uno de los destinos de Argentina”.
PRIMER GUIADO. LLEGA UN CORO DE LA COSTA: “Cantaron ahí en Tulipanes. Todos en silencio mirándome y me decían que era muy lindo. Y me preguntaron por el “guiado”. A partir de ahí surge el guiado y la presentación junto con la historia del lugar”.
Una historia para tener en cuenta a la hora de emprender. La suerte jamás nos va a llegar si no lo intentamos una y otra vez aunque nos vaya mal.
ABAJO EL LINK DE LA NOTA. ARRANCA A PARTIR DEL MINUTO 23:52.-




