Psicopedagoga, docente y vicepresidenta del PJ de Esquel, Mateos repasa sus orígenes militantes, analiza el desafío de modernizar el discurso político, fija postura frente a la polémica del crematorio y valora la figura de Juan Peralta hacia el futuro local.
ESQUEL. Entre aulas, el trabajo legislativo y la conducción de la vida partidaria, Mirna Mateos despliega una rutina en la que la educación y la política se cruzan a diario. Psicopedagoga de profesión, se desempeña como docente en el Instituto Superior 809 y en el Colegio Salesiano, al tiempo que colabora en la Legislatura provincial junto a Gustavo Lucero en el equipo de la diputada Norma Arbilla. Desde ese cruce entre la gestión territorial y la vida académica, hoy ocupa la Vicepresidencia del Partido Justicialista (PJ) de Esquel.
Un compromiso con raíz e historia
Para Mateos, la militancia no surgió como un cálculo de oportunidad, sino como una convicción identitaria. Reflexionando sobre su trayectoria, señala: “Estoy afiliada hace casi 20 años por convicción y decisión. Es muy amplio definir por qué soy peronista, pero tiene que ver con las acciones que realizo. Es una forma de vida y tiene que ver con la justicia social, con comprender que nadie se salva solo”. Su caminata política dio los primeros pasos durante su etapa formativa en Córdoba, donde la figura de Néstor Kirchner funcionó como un catalizador decisivo para despertar su vocación de participación pública.
Cambiar el chip: hablarle al vecino
Consciente de los transformaciones sociales y del desgaste de las estructuras tradicionales, la dirigente justicialista remarca la urgencia de actualizar los lenguajes y métodos de la política: “Las realidades van cambiando; no podemos seguir comunicando como lo hacíamos hace 20 o 30 años atrás. Hay nuevas demandas de los jóvenes, de los trabajadores, de los comerciantes”.
Frente a la autorreferencialidad militante, propone una apertura hacia la comunidad: “No podemos hablarle solo a los convencidos. El verdadero protagonista tiene que ser el vecino”.
Unidad e internas: debate sin ruptura
Al ser consultada sobre la convivencia de líneas internas dentro del movimiento, Mateos le resta dramatismo a las disputas partidarias. Aclara que la búsqueda del consenso y las urnas internas “no son caminos opuestos”: “La unidad es lo más deseable, pero si hay internas, lo importante es que no se rompan los lazos políticos. El PJ siempre está abierto y convocamos a todos y todas, aunque reconozco que hay quienes no quieren acercarse porque mantienen sus diferencias”.
La polémica del crematorio: “Hagamos las cosas bien”
Uno de los temas locales más candentes pasa por la ordenanza que habilita la instalación de un crematorio en el Parque Industrial. Mateos adopta una postura crítica sobre la forma en que el proyecto avanzó en el Concejo Deliberante: “Yo lo hubiese votado en contra. Es una decisión colectiva dentro del PJ y con nuestro bloque. Había una comunidad que pedía ser escuchada y no es que estuviesen en contra del desarrollo”.
Asimismo, cuestionó la judicialización del conflicto con los vecinos: “Encima ahora les hacen una denuncia por violencia. Nosotros estamos a favor del crematorio porque va a dar trabajo, pero hagamos las cosas bien y de manera prolija”.
El futuro y la figura de Juan Peralta
De cara a los desafíos políticos venideros, Mateos se refirió a las aspiraciones de Juan Peralta. “Ha dicho que siguen intactas sus ganas de ser, pero coincide en que no es tiempo de hablar de candidaturas. Eso me parece sumamente responsable de su parte”, destacó.
Sin embargo, no ocultó su aprecio político y personal hacia el dirigente: “A mí me encanta. Veo cómo quiere a su ciudad. Ahora está en Perú aportando su profesionalidad a otros países porque sabe un montón, y estoy segura de que aportaría muchísimo a Esquel. Es una buena persona que podría hacer cosas grandes; creo que como comunidad a veces no lo valoramos como tendríamos que valorar al compañero”.
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